Qué hacer con tus ahorros entre los 25 y 35 años

La veintena es la década en la que comienzas a trabajar y desarrollar tu carrera profesional. Cuando sales de casa, empiezas a afrontar los primeros gastos importantes por tu cuenta, a conocer gente, viajar, salir, y conocer el mundo. Es una etapa algo difícil para ahorrar, ya que es más bien el “comienzo del gasto”, donde por primera vez tenemos la capacidad de consumir por nuestra cuenta, de manera independiente a nuestros padres.

Es una época en la que el ahorro se realiza de una manera un tanto inconsciente, y pocos se preocupan por darle una misión a ese dinero. Es muy común no saber muy bien qué hacer con él, y mientras tanto queda guardado en una cuenta corriente. Pero… ¿Alguna vez te preguntaste si es una buena opción?

¿Por qué NO dejar tus ahorros en una cuenta corriente?

Una cuenta corriente es la opción más básica. Te permite realizar ingresos y efectuar tus pagos del día a día, y es una buena opción para el corto plazo (en la medida en que utilices constantemente el dinero que hay allí). Pero una vez que esta cuenta empiece a crecer, no hace más sentido guardarlos allí... En primer lugar porque no estarás considerando ese dinero como “ahorros” y cualquier tentación podría hacerte gastarlos; y además porque perderán valor.  ¿Por qué perderán valor? Con este tipo de productos, muchas veces nos vemos afectados por las comisiones que cobran los bancos, pero además perdemos la oportunidad de darle a ese dinero la misión de generarte más dinero. Los intereses que tu dinero puede producir, generarán a su vez más intereses, y es realmente una pena desaprovechar el poder del interés compuesto.Y aunque creas que hoy no significa demasiado, si lo será en el futuro.

 

Y si no es en la cuenta corriente, ¿dónde guardo mis ahorros?

Bueno, siendo realista lo primero que debes hacer es conocer las posibilidades que hay, para luego poder elegir la que mejor se ajuste a lo que quieres:

  • Las cuentas y depósitos no implican un gran riesgo para tu dinero, pero tampoco se ajustan a la inflación, mientras además estarás renunciando a obtener una renta interesante.
  •  Las cuentas de ahorro (o remuneradas) ofrecen una rentabilidad muy pequeña (generalmente entre 0 y 0,1%), bajo un riesgo mínimo. ¿Qué tienen en contra? La rentabilidad es demasiado pequeña.
  • Acciones que cotizan en Bolsa: Al comprar acciones de una compañía, te conviertes en propietario de aquella empresa y entonces te beneficias de sus logros (como también te perjudicas si sufre pérdidas)
  • En un depósito a plazo, el cliente cede un capital al banco por un plazo determinado, a cambio de una retribución. ¿Qué tiene de malo? En teoría no podrás disponer de ese dinero hasta la fecha de vencimiento del depósito. Sin embargo, en algunos contratos se permite la cancelación si se paga una comisión. En este caso, será muy importante tener certeza de que no necesitarás utilizar el dinero durante ese tiempo, ya que de lo contrario perderás una parte al cancelar el contrato anticipadamente.
  • Un fondo de inversión te permite invertir de manera diversificada en distintos tipos de activos para conseguir una mejor rentabilidad, ajustada al riesgo y a los objetivos de cada fondo. Por lo que dependiendo de tus intereses y el nivel de riesgo que puedas asumir, invertirás en un fondo o en otro, ya que la composición de activos será diferente. Habiendo hoy en día tantos fondos de inversión disponibles, es una opción interesante ya que tendrás una amplia flexibilidad para poder elegir uno que encaje con lo que buscas.
  • Una cartera de gestión es un producto que invierte conjuntamente en varios fondos de inversión. Si te gusta diversificar, de esta forma estarás invirtiendo en muchísimos productos simultáneamente.
  • Rentas vitalicias, capitales diferidos, unit-linked, Pias, PPA, Sialp, son otros productos estructurados alrededor de un seguro de vida, que ofrecen cierta rentabilidad a cambio de asumir diferentes niveles de riesgo. La mayor ventaja de estos productos es la posibilidad de escoger el riesgo que mejor se adapte a tus expectativas.
  • Los planes de pensiones y los seguros complementan los productos de ahorro de toda la vida, y ofrecen generalmente una rentabilidad más alta, pero exigen asumir riesgos más importantes.

En un plan de pensiones, se realizan aportaciones periódicas o extraordinarias con el objetivo de constituir un capital que podrás rescatar una vez que te jubiles. ¿Qué puede destacarse? Que tienen mucha flexibilidad para hacer adaptaciones o cambios en relación al nivel de riesgo, a lo largo del tiempo. Además, considerando que las pensiones púbicas ya están siendo afectadas, posiblemente será interesante poder contar con un ingreso extra en ese momento. ¿Qué tienen de malo? La falta de liquidez, ya que al ser un producto pensado para la jubilación, no podrás recurrir a él hasta que llegue ese momento.

¿Cómo rentabilizar mi dinero?

Obviamente dependerá de tus posibilidades y expectativas. Antes que nada, te recordamos que disponer de un fondo de emergencia tiene mayor prioridad para tener una economía saludable. Por otro lado, recuerda: invierte sólo el dinero que no tengas pensado necesitar en el corto plazo, ya que los mercados son volátiles, y sería muy triste tener que malvender tus activos para recuperar liquidez, en lugar de poder esperar con tranquilidad a que los mercados se acomoden y tus inversiones vuelvan a subir.

¿Cuánto ahorrar para el fondo de emergencia?

Un fondo de emergencia debería poder cubrir gastos imprevistos, para no poner en riesgo tu economía en el caso que algo inesperado suceda. Para ello, se recomienda tener un colchón de ahorros que pueda cubrir tus gastos por un período de 6 meses. Para calcularlo, solamente necesitarás multiplicar tus gastos mensuales por 6.

Si todavía no has creado tu fondo de emergencia, quizás es una buena oportunidad para aprovechar la promoción de lanzamiento de la nueva Cuenta de Emergencias, en la que Vesto regala 2€ por cada 100€ que el usuario ahorre para su fondo de emergencia. Sin ser un producto financiero esta cuenta amiga da de forma gratuita un 2% de rentabilidad, un número que no es posible encontrar libre de riesgos en ningún otro producto ni entidad.

 

¿Y si mi capacidad de ahorro es pequeña?

No importa, cuanto antes comiences mejor será. Piensa en tu futuro, y recuerda ser constante en las aportaciones que hagas a tus inversiones. De esta manera, el interés compuesto hará un gran efecto y en unos años agradecerás haberle dado a tus ahorros una mejor misión. En el caso que solamente puedas ahorrar cantidades muy pequeñas y no puedas invertirlo frecuentemente, o te suponga un gasto muy grande, quizás puedes por ejemplo hacer aportaciones semestralmente (dos veces al año) para no perder la constancia. La manera más cómoda de hacerlo es programando aportaciones automáticas en tu cuenta, ya que podrás desentenderte por completo y jamás te pasará que olvidaste hacerlo (puedes hacerlo con tu cuenta Vesto).

 

Te recordamos que en Vesto podrás invertir muy pronto de manera fácil y segura. Estamos integrando en la app a una de las más famosas compañías de inversión, para que puedas hacerlo todo desde la app. Muy pronto anunciaremos esta nueva funcionalidad que ha surgido como resultado de este partnership. Si quieres enterarte tan pronto esté disponible, solamente avísanos a: hello@vestoapp.com y con gusto te lo informaremos.

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