Qué es un Fondo de Emergencia y cómo conseguirlo

La vida esta llena de cambios constantes, que a veces pueden traer imprevistos desagradables, y lamentablemente son inevitables. 

Si bien es cierto que contratar seguros ayuda a protegernos frente a este tipo de situaciones, cubrir todas nuestras contingencias de esta manera, es económicamente inviable. Y es por eso que algunas personas no tienen otra opción que recurrir a la deuda cada vez que tienen que solventar un problema que implique un desembolso de dinero, sometiéndose a correr el riesgo de perder el control y terminar sobre endeudados.

En este tipo de situaciones, la mejor solución es tener un fondo de emergencia, o un fondo de reserva. Un fondo de emergencia es dinero ahorrado con la intención de hacer frente a imprevistos que puedan surgir. Imagínate que de repente, tu vehículo se ha averiado. Vas al taller y resulta que el problema tiene una solución costosa (hay que sustituir varias piezas). No tienes suficiente dinero para hacer frente a la reparación, y al mismo tiempo no puedes renunciar al coche. No tendrías otro remedio que solicitar un préstamo bancario, abonar las correspondientes comisiones e intereses y tener presente que en los próximos dos años no tendrás más remedio que destinar una parte de tus ingresos al pago de las cuotas de amortización (limitando tu capacidad económica e impidiéndote ahorrar durante ese tiempo). 

Hemos puesto este ejemplo para no hablar de tristes desgracias. Pero, podría tratarse de una situación más complicada como desempleo, enfermedad, etc.

¿Cómo hacer un fondo de emergencia? 

El primer paso es hacer un análisis de la situación inicial para poder determinar:

·      Qué cantidad de dinero ingresamos.

·      Cómo lo ingresamos.

·      Si existe algún modo de que podamos ingresar más.

·      Cuánto gastamos.

·      En qué gastamos.

·      Si podemos reducir algún gasto.

·      Qué porcentaje, sobre el total representa cada gasto y cada ingreso.

·      Debes asegurarte de que los ingresos superen a los gastos

·      Intenta cuadrar los gastos más importantes con los ingresos más seguros .

·      Determinar cuál es tu prima de ahorro y pensar cómo puedes mejorarla (El excedente de ingresos sobre gastos se denomina prima de ahorro)

A priori, si no tienes nada de nada en tu fondo de emergencia, al menos deberías destinar el 90% de tu prima de ahorro a crear un fondo de reserva. Esto no quiere decir que debas destinar el 90% hasta alcanzar tu objetivo, ya que también podrías decidir por ejemplo, empezar con el 90% los primeros meses, y a medida que tu fondo vaya creciendo, ir reduciéndolo poco a poco hasta lograr tu objetivo.

Pero... ¿Qué cantidad es necesaria para crear un fondo de emergencia?

Esto depende mucho de las características, situación personal, financiera, familiar y laboral de cada persona. Del análisis inicial que te hemos recomendado podrás obtener muchas y muy buenas conclusiones que debes tener presente y entonces preguntarte:

·     ¿Qué pasaría si de pronto no tengo ingresos?

·     ¿Qué gastos pueden aparecer de manera improvista (por ejemplo, la sustitución del vehículo o tener que ayudar a una persona querida en una situación difícil)?

No hay una única manera de resolverlo, pero podríamos establecer que un buen fondo de emergencia tiene que poder cubrir los gastos más básicos durante un período de entre 3 y 6 meses.

Una vez hayas analizado tu situación inicial, tendrías que definir cual es tu capacidad de ahorro para poder trazar un plan realista y viable. Tener una estrategia acorde a tus capacidades evitará que te desanimes y no sientas ganas de abandonar una tarea tan importante para tus finanzas. 

¿Cómo gestionar tu fondo de emergencia?

Una vez que ya sabes cómo hacer un fondo de emergencia, es momento de preguntarte qué hacer con ese dinero.
Lógicamente, ahorrarlo significa guardarlo en algún lugar, y lo ideal sería programar transferencias periódicas desde tu cuenta operativa para poder lograrlo. Por eso, desde Vesto te proponemos que si aún no tienes un fondo de emergencia, crees un objetivo con ese fin, para poder anticiparte y tomar precaución en caso de sufrir algún imprevisto.

 A la hora de gestionar ese dinero, hay tres aspectos que debes tener presentes:

-      RENTABILIDAD: Luchar contra la inflación, te ayudará a que tus ahorros no pierdan valor. Es necesario buscarle a ese dinero un destino que te proporcione una rentabilidad básica, que te permita mantener su poder adquisitivo. No es necesario rentabilizar al máximo este dinero, sino simplemente conseguir batir la inflación y los gastos fiscales.

-       RIESGO: por razones obvias, no puedes poner en riesgo tu fondo de emergencia. Esto no quiere decir que no debas invertirlo ni mucho menos, ya que al mismo tiempo mantenerlo en una cuenta bancaria o simplemente guardado en casa, te hará enfrentarte igualmente al riesgo de inflación. El punto es instrumentar con ese dinero una inversión que te genere la rentabilidad deseada, con un riesgo mínimo.

-       LIQUIDEZ: Ese dinero es exclusivamente para hacer frente a imprevistos, que no sabes en qué momento pueden ocurrir, por lo que tienes que tener disponible el dinero en todo momento.

 

Advertimos que es muy difícil lograr que los tres factores sean absolutamente favorables simultáneamente. No obstante, desde Vesto te ayudamos a gestionar un equilibrio entre ellos, en función de los objetivos del capital, buscando la máxima liquidez, minimizando el riesgo, y proporcionándote rentabilidad, de manera totalmente gratuita.

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